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El Querubín: Recordando a Héctor Garza



El Querubín: Recordando a Héctor Garza

Era junio de 1994 cuando el hijo de Humberto Garza se preparaba para emprender la conquista del centro del país. Dos años antes había hecho su debut en Monterrey, Nuevo León, y al poco tiempo se había convertido en un consentido de aquellas tierras, donde presumía haber conquistado el Campeonato Mundial Semicompleto avalado por la Federación Internacional de Lucha Libre.

Con 1.82 de estatura y 94 kilogramos de músculo, Héctor Garza estaba llamado a ser un ídolo. Llevaba la lucha libre en la sangre, y lo demostraba con una gran clase y amplio conocimiento de las artes del pancracio.

Llegar a AAA fue un momento clave en su vida. Sucedió en 1996, y entre sus primeros logros con la compañía estuvo el representarla en WWE en varias funciones, incluyendo Monday Night Raw, Superstars y el Royal Rumble. Posteriormente firmó con WCW, y a su regreso emprendió una de las mejores rivalidades de los tiempos modernos contra Latin Lover, Heavy Metal y el Hijo del Perro Aguayo, de la que salió como uno de los últimos poseedores creíbles del Campeonato Nacional de Peso Completo, título que recuperaría años después y que se quedaría con él hasta el final.

Garza siguió paseando su calidad en diversas empresas, pero fue en AAA donde terminó su carrera antes de ser diagnosticado con el terrible cáncer que posteriormente segó su vida.